Carisma: ¿Se nace o se hace?

25 nov 2011 0 comentarios

A menudo elogiamos a una persona por su capacidad para mover a la gente o dejar su sello en todo lo que hace. Solemos decir que es una persona carismática.
Según la RAE, carisma es la “especial capacidad de algunas personas para atraer o fascinar”.
Todos sabemos identificar a algunas personas carismáticas, con suerte incluso podremos ser una de ellas. Pero, ¿el carisma es algo con lo que se nace o se hace?

Hay mucho mito detrás del denominado carisma, y también mucho estudio. Es una de esas cosas que todo el mundo quiere pero no se acaba de desvelar su secreto, y principalmente sobre la que nunca se llega a un acuerdo.
Muchos dirán que es una cualidad reservada a unos pocos, que o se nace con ella o sólo puede aspirarse a admirar a aquellos que la tienen.
Otros piensan que es simplemente una fachada, una serie de trucos bien aprendidos que consiguen rodear a la persona con esa magia que nos parece tan natural.

En este caso, optaremos por una opción intermedia, es cierto que algunas personas tienen cierta predisposición para generar ese aura de magia a su alrededor pero existen ciertas estrategias y habilidades (que no trucos) que trabajadas correctamente pueden ayudarnos a conseguir esa capacidad de atracción.

  1. Conócete a ti mismo.
    Como nos decía la inscripción del Templo de Apolo de Delfos, conocerse a uno mismo es necesario para saber qué imagen estamos proyectando a los demás. La cuestión no es tratar de hacer creer a los demás que somos los mejores en todo. La base del éxito es conocer cuales son nuestros defectos o carencias (para tratar de mejorarlos) y sobretodo, aquellas cosas en las que destacamos, aquello en lo que somos realmente buenos.
    Debemos potenciar aquellas cosas en las que destacamos, las que nos diferencian y en las que podemos ofrecer un valor real, haciendo saber a los demás que somos un referente en ello con el que pueden contar.
  1. Empieza por creer en ti.
    Si sabemos qué cosas hacemos bien, realmente debemos convencernos a nosotros de que tenemos algo que aportar en ese ámbito. La seguridad es un elemento fundamental a la hora de tratar de transmitir ese valor a los demás. Si nosotros no creemos en lo que hacemos, difícilmente lograremos que confien en nosotros.

  2. Los trucos de magia no funcionan.
    Una y mil veces habrás oído promesas de cumplir tus objetivos en poco tiempo, sea en el ámbito que sea. Si alguien te ofrece una solución milagrosa, desconfía. Somos animales de costumbres y generar un aprendizaje o un cambio en cuestiones que tenemos arraigadas es cuestión de tiempo y errores.

  3. Sé auténtico.
    Aunque pueda parecer una simple frase hecha, es algo que no debemos olvidar. Trabajar la seguridad en uno mismo, aprender a dar valor a lo que hacemos y ofrecer nuestras habilidades y conocimientos, no implica en ningún caso construir un personaje detrás del cual ocultarse.
    Ser auténtico quiere decir ser capaz de mostrar aquello por lo cual nos diferenciamos del resto (sin artificios, actuaciones ni teatros) y en lo que somos un buen referente.


    Imagen vía: Liderazgo

0 comentarios:

Publicar un comentario

 

Vanesa Bravo | ©Copyright 2011 Procrastination Life